Antología para Noviembre
Prólogo de Santiago Vizcaíno
Biografía del autor
Antología para Noviembre
Como en toda gran narrativa, en estos cuentos, de carácter realista, los personajes son la fuerza motriz: sufren o hacen justicia. Realismo y justicia se relacionan directamente con el aspecto moral, si consideramos que el principio cardinal de la moralidad es precisamente la justicia, entendida como una aplicación escrupulosa de normas que regulan las interacciones de los individuos como partes del todo social. De hecho, la aplicación de este concepto en el sentido moral puede conducir a situaciones «injustas», miradas desde el punto de vista de otras morales.
Cuentos y sus autores.
Enrique Gil Gilbert
Adalberto Ortiz
Juan Carlos Moya
Javier Lara Santos
Efraín Villacís
Resúmenes.
La Noche de los ceibos
El realismo mágico es evidente. El imaginario montubio perturba al afuereño que es vilmente engañado por su propia mujer, el relato juega con el miedo del personaje, empezando por el grito a media noche que mencionaba su nombre, para luego salir de su casa y hallarse con la sorpresa de que no habría absolutamente nadie, para luego a la mañana siguiente acudir donde su compadre para hallar respuestas de lo que pasó la noche anterior, aun con dudas se fue a la cantina a beber, donde se encontró con Zenón, de trago en trago Inocencio volvió a su casa para que al final hace justicia al descubrir noche la fatídica verdad de que su mujer lo engañaba con Zenón "El parrandero", asesinándolos tendido en el suelo herido, antes de su último suspiro. La naturaleza adquiere, además, un simbolismo trágico: «Al fin, después de muchísimo tiempo, de muchísimas horas, llegó el día como una esperanza vital y los fantasmagóricos ceibos, cíclopes verdosos guardianes de misterios de siglos, sacudieron su somnolencia y se dibujaron soberbios en toda su imponente realidad» (p. 72). Es el cuento que abre la posibilidad a otra forma de justicia: la que se hace con mano propia.
La Mula
Esta es el cuento de un hijo abandonado que busca a su madre. que se da cerca de Guayaquil en un pequeño pueblo demacrado por los años, ubicado a orillas del rio. Desde la moral social del medio, la madre «paga» por su pecado, mientras el hijo sufre una injusticia que marca una enorme distancia entre él, un citadino, y su madre: a la final la madre no quiere verlo y lo hecha de su casa el mismo día que se atreve hablarle: Bastante cohibido y apenado, traté de excusarme, mientras el vapor fluvial despegaba: –Lamento mucho haberle inducido a cometer aquella torpeza. – No importa –se despidió –. En verdad era una mula, la pobre (p. 108).
El Crater
Este cuento trata sobre un ingeniero, que tiene un sueño con una chica de la cual queda cautivado por su belleza, pero, con el avanzar del sueño va perdiéndola quedándose atrás y sin saber que hacer. En la mañana despertando sintió que volvió a su vida ordinaria sin sentido alguno, tomo un taxi y se dirigió al trabajo, indiferente al paisaje que le ofrecía la cuidad de Quito, ya tenía un mes sin poder conciliar el sueño.
Llegó al trabajo, pero se había vuelto rutinario para él además de las humillaciones de su supervisor siendo veinte años menor, incluyendo inútiles y fingidos saludos de sus compañeros, siendo su último día de trabajo que tendría ya que en el transcurso del día lo despidieron y sin derecho a una liquidación, ni remuneración alguna. Todo aquello provocó una gran irritación en su sentido común, tras perder su trabajo, aunque no era el mejor del mundo sin importar las humillaciones, era lo que le daba de comer, anduvo rodando por varios trabajos mal remunerados, desde ese punto reventó por dentro, hasta el punto de borrar lo poco que le quedaba de bien.
Todo lo que le paso era producto del maltrato en la fábrica, tomó la decisión desahogarse con la fatal idea de terminar con aquellos que lo hundieron hasta el punto de no tener nada absolutamente nada. Después de su cometido el mismo se entrego a la justicia recordando a aquella mucha de su sueño.


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